Breve Reseña Histórica de la Línea 10
Línea 10 S.A.funcionó en primera instancia como tranvía, siendo su recorrido de Sarandí a Palermo.Estaba dentro de un grupo de Empresas estatales que se denominaban "corporación de transportes".El mismo estado en el 1962 renueva los tranvías por colectivos.Durante el Gobierno del Dr. Arturo Frondizi se hace entrega de dichas Empresas al personal y a la U.T.A. (representante sindical de los mismos).Cuatro líneas conformaban y actuaban como una sola Empresa, teniendo su garaje y administración en Av. Montes de Oca. Esas líneas eran la 22; 10; 74 y 17.Ya en manos privadas se hace una extensión de recorrido de Sarandí a Wilde (B. de los Italianos 1840).La separación de las otas líneas se produce a fines del año 1977, a partir de esa fecha funcionan independientemente como Sociedad Anónima.Línea 10 S.A. cuenta con un parque móvil de 66 unidades siendo renovadas periódicamiente, teniendo en la actualidad una antigüedad promedio de cuatro años, incorporándose recientemente unidades para discapacitados.Trabajan ciento ochenta personas en distintas categrías: administrativos, inspección y contralor, choferes y personal de técnica (mecánicos, gomeros, engrasadores y playeros).Cuenta con una enorme playa de circulación y estacionamiento, donde funciona la adminsitración, el control o cabina de diagramación de servicios, talleres, gomería, engrase y lavadero.En el año 1995 se incorporan las máquinas expendedoras de boletos, hasta ese momento eran los mismos choferes los encargados de vender los mismos a los pasajeros.Los escolares estatales hasta noveno año abonan un boleto preferencial de 5 centavos y los estudiantes secundarios tramitando una credencial que otorga la empresa abonan el 50 % del boelto mínimo.Ha sido por norma facilitar, dentro de sus posibilidades, unidades sin cargo a colegios e instituciones para paseos o visitas culturales demostrando su sensibilidad social.
Este colectivo fue el primero que me empece a tomar. A los 9 años, vivia en Las Heras y Lafinur y lo tomaba en Cabello y Lafinur para ir al colegio primario (Las cumbres), me dejaba en Santa Fe y Talcaahuano. (Las Cumbres era un colegio muy chico que recien estaba empezando, yo era de la primera camada. En ese entonces quedaba en Cerrito y Arenales, arriba de un local de materiales de construccion que se llamaba Sika) A la vuelta, El 10 me dejaba en la esquina de casa. Nunca me voy a olvidar la bronca que me daba cuando distraia y me dejaba en el zoologico, no era tanto lo que tenìa que caminar pero te jugaba en contra psicologicamente.
Anecdota, no tan divertida:
Otra de las cosas que me viene a la cabeza, es cuando una vez, yendo para el colegio me quede dormido y cuando me desperte no sabia ni donde estaba. Emepce a ver por la ventana para ver si reconocia algo. Asustadisimo, salte del asiento y empujando a todos con mi mochilota por el pasillo hasta la puerta y baje. No tenia nada de plata, salvo lo que me qudaba para la vuelta (en el panico ni se me ocurrio usarlos y despues pedir prestado). Lo primero que se me ocurrio enttre todo ese panico y locura en Buenos Aires fue entrar a una confiteria para pedir prestado el telefono. Como cualquier chico asustado hubiese hecho: llamar a su mamà. Dentro de todo funcione bastante inteligentemente, maneje bastante bien mis recursos. Cuando por fin encuentro una base sentimental, quiebro y con lagrimas en los ojos le digo a mi vieja que me habia quedado dormido, que no sabia donde estaba, que me venga a buscar. Me dijo que si pero necesitaba que le diga donde estaba, le dije que no sbia, me dijo que le pregunte a alguien de la confiteria, le dije que bueno. entonces pregunte y me dijeron una calle que hasta ahora no me acuerdo como se llama (mi mente borro ese mal recuerdo). Mi madre me dijo: "Jerònimo, estas a dos cuadras, segui por Santa Fe hasta la 9 de Julio". Dije: "gracias". Cortè. Le agradeci al señor que me habia prestado el telefono. Sali de la confiteria. Camine esas cuadras hasta la 9 de Julio. Y cuando vi esa inmensa Avenida que podria espantar a cualquier persona que por primera vez viene a la capital privandola del valor para cruzarla, yo, por fin, volvi a respirar. Tenìa 10 años.
Bueno, pero no todo fue tan dramatico, otras veces fueron mas aburridas, otras veces volvia con Ramòn LLoirente cagandonos de risa. y depues lo empce a implementar para otras ocaciones. En fin, asi fue como el 10 y yo nos hicimos amigos.