8.12.2013



Fueron dos, volvió uno. Destrozado. Aguantando las lagrimas que le ganan.
Pensando en una carta demoledora
Comprando una vida juntos y todo cuadra salvo por la posibilidad  de la negación.
Se cansó de verla ir, quiere que se quede o irse con ella.
Tener hijos y formar una familia, porque le gusta todo de ella.
Quiere a alguien como ella, pero como no hay otra, la quiere a ella.
La ama pero es muy estúpido para decirlo. Pero esta convencido y no tiene problema en decirlo, pero no quiere arruinar el momento, que son pocos.
El musculo se estira como queriéndose abrir. Explota en llanto. Y bronca,  e impotencia. Es el vértice de la aceptación que es bilateral. La carta no salé pero si una sucesión de hechos escrita casi en forma de poesía honesta.