Veo en la gente una creatividad imaginable.
Siguen con una fortaleza ciega, no saben de donde viene.
La esperanza no les falta aunque aun la creen necesaria.
Una nube gris les cubre los rostros, pero aún atras de toda esa neblina esta el rostro bello e intacto, un tanto opaco por no ver la luz. Cuando se descubren no lo conocen las razones para hacer el bien, pero la sienten en los corazones y nace desde la espontaneidad.
Todas las abstracciones crean un mundo irreal. Para seguir, hacen falta.
Quiero creer que todavia hay algo. Aunque ese algo exista sin que lo crea, porque otros lo crean.
La imagen mental se me hace invisible al concepto de lo real.
La poesia perdió su efecto natural. De nuevo, me puse a pensar. Tambien fue un acto de espontaneidad.
Uno a uno se suceden las acciones, las palabras, las frases elaboradas. Ya no es arte, es teoría.
Ya no tiene encanto, lo que tiene es apología. Ya no quiero enamorar, quiero mandar.
Ya no puedo ser inocente, sabiendo lo que se y sin saber demasiado.
Una vez fui un poeta enamorado, ahora esta encerrado con candado.
Ya no leo Neruda, prefiero a Nieztsche. No creo los conceptos, por eso lo prefiero.
En cambio, con Neruda me pasa que se de lo que habla. Me duele en el "alma".
Nada cambia. Todo cambia. Y seguimos sin encontrar las respuestas. Para olvidarnos de las preguntas, contestamos con lo que hay pero la pregunta sigue abierta y, entonces, seguimos con estas caras que no quieren pero quieren expresar. La pregunta siempre esta. Nunca terminamos de buscar. Las respuestas no estan hechas para la humanidad. El único consuelo es otorgarle el poder a lo extra-sensorial. Siempre, hay algo más. Dios, dioses, trabajo, estudio, poder, dinero, arte, familia, amor, también esta el lenguage, que también trata. Trata de englobar todo pero no le alcanza. El lenguage, el calmante más humano.