2.28.2007

Me da vergüenza admitir que ayude sin saber porque
Me doy lastima por asumir el compromiso
Me odio enfrentarme con conductas inconscientes
Me da asco el trago de responsabilidad que tomé

Quiero matar este malestar
Quiero saber que contestar

Tuve que dar lo mejor de mi, cuando no quería dar
Si tanto me importaba lo que deje ir entonces no importaba tanto
No entiendo cual es la prioridad
Me pone mal haber actuado con sinceridad

Toda esta pobreza material me va a terminar por contaminar
Ya no es la música mi fuerte de batalla
Entregue mi bandera al general que la iba a quemar
Entonces esa bandera mía no era

Deje libre mi costado caliente
No por ser héroe,
Solo por dejar de ser
Mate mi ego o me traicione
Soy un suicida sin nada que hacerMas que poner toda la angustia en papel

2.27.2007

A veces, siento el calor en el centro. No quema ni alivia. Solo calienta. No me revela ni el bien ni el mal. Solo alimenta la curiosidad o tienta a la subjetividad. Los momentos se hacen particulares. Una marca registrada del tiempo. Otros instantes se caracterizan de otra manera. Este solo es un ejemplo.

2.26.2007

Encontré una oportunidad, única, porque cada instante te da una única posibilidad, un único momento que no se repetirá jamás dentro de los limites conocidos. Quizás ese instantes tenga ecos pasados, presentes o futuros. Puede que ese instante se refleje o se repita. En otras galaxias, en otras realidades, en otras personas, animales o seres sin vidas reconocidas. Puede que su onda cambie las materias o las no materias. Pero hasta donde se puede deducir para no perderse de los parámetros compartidos, el instante muere en el preciso momento.
Escribí sobre la variable. Escribí sobre el concreto. No cierran las teorías, siempre quedan abiertas. No se desarrollan, apenas se mencionan. Igualmente, se presentan. Se presentan en cada instante, formando un equilibrio perfecto, del que no somos capaces de describir, pero si de percibir. Lo llevamos en cada ser. Y este concepto llamado de mil modos lo llevamos todos. Es algo en común. Es igual en todos. No importa lo que hagamos siempre estamos condicionados. Condicionados por el hecho de que nunca sabremos la verdad de lo que fue, la verdad de lo que es ni la verdad de lo que vendrá. Nunca se nos revelara el porque y el para que. Son incógnitas que las llevamos impregnadas. Las buscamos. No importa si queramos o no, las buscamos. Las búsqueda no termina sino que nos incentiva. Aun así no sabemos si vale la pena buscar.