2.26.2007

Encontré una oportunidad, única, porque cada instante te da una única posibilidad, un único momento que no se repetirá jamás dentro de los limites conocidos. Quizás ese instantes tenga ecos pasados, presentes o futuros. Puede que ese instante se refleje o se repita. En otras galaxias, en otras realidades, en otras personas, animales o seres sin vidas reconocidas. Puede que su onda cambie las materias o las no materias. Pero hasta donde se puede deducir para no perderse de los parámetros compartidos, el instante muere en el preciso momento.
Escribí sobre la variable. Escribí sobre el concreto. No cierran las teorías, siempre quedan abiertas. No se desarrollan, apenas se mencionan. Igualmente, se presentan. Se presentan en cada instante, formando un equilibrio perfecto, del que no somos capaces de describir, pero si de percibir. Lo llevamos en cada ser. Y este concepto llamado de mil modos lo llevamos todos. Es algo en común. Es igual en todos. No importa lo que hagamos siempre estamos condicionados. Condicionados por el hecho de que nunca sabremos la verdad de lo que fue, la verdad de lo que es ni la verdad de lo que vendrá. Nunca se nos revelara el porque y el para que. Son incógnitas que las llevamos impregnadas. Las buscamos. No importa si queramos o no, las buscamos. Las búsqueda no termina sino que nos incentiva. Aun así no sabemos si vale la pena buscar.