11.25.2006

Somos los farsantes


Somos los farsantes. Los verdaderos se murieron, se extingieron... o se escondieron. Hoy, somos todo lo que queda, te tendrás que acostumbrar. Con el tiempo, la diferencia no notarás.

Hay suficiente ruido como para pensar. Son los misterios de la actualidad y no quiero dejarte sin mi verdad. Yo soy unos más. No puedo vivir si nadie me escucha. Hoy, de eso se trata. Muchos queremos que nos traten como a los dioses se los trata. La intangibilidad nos hace importantes, invulnerables, inmortales. Si nos tocan nos podemos desarmar. Pueden darnos fama y al principio nos encanta porque de eso se trata pero cuesta tanto (...venderse? no se si es la palabra, lo que quiero decir no existe pero se puede llegar a explicar como la sensasión de que nos quieran entender por COMPLETO sin discusiones, sin martirios ni dolores, mezcla de libertad, autoridad y espontaneidad y todo con la simple existencia pero, innevitablemente, nos resignamos a ciertas fuerzas, como al uso de la palabra... se trata de que nos quieran entender y nos entiendan, casi como una esclavitud voluntaria. Ese es el ideal de todo aquel que se expresa. quizas la palabra sea regalarse a cambio de... quizas sea intercambiarse vos siendo vos, yo siendo yo...). Cuando no nos escuchan no hay nada. De nada sirven tus armas. Tus esclavos se vuelven en contra. Te dan y te sacan. Te siguen y te amenzan. Quieren ser vos en sus propias palabras, sin entender que todos somos las palabras. Sueñan con vos en sus propias camas. El asesino ya esta en tu casa. Ahora, quien es el esclavo? La relación sadomasoquista ya no te encanta. El odio y el amor no encuentran lugar en la balanza. Y así será...

Somos los farsantes. Ya somos tantos. Todos queremos un poco. Dicen que es arte, yo creo que sí... porque sino no se que decir.