Caso sumiso
Siempre vuelve al mismo lugar. Nunca tiene la respuesta instantanea pero se arrepiente de no haber dicho algo a su favor. Sueña con someter pero vive del pasado. Su arma es la lastima y su enemigo es su mejor aliado. Cree no merecer esto pero hace todo para merecerlo. Busca en su interior la excusa perfecta para no escapar. Su jaula es su forma de pensar, su hambre es la angustia, su alimento el malestar. Vuelve, siempre vuelve. Es por eso que no cambia. Necesita que lo maltraten porque sino no sabría que hacer consigo mismo. Es incapaz de maltratarse a si mismo, por eso, tiene a quien recurrir. No puede pensar por si solo, por eso, tiene a alguien que piense por él. Se cree victima pero es un criminal invisible. Depende, siempre depende... del otro lado siempre hay alguien que, también, lo necesita.

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home