3.22.2012

Historia de una noche

De lo que voy contar, no me acuerdo de todo ni tampoco es honroso.

Bastante tiempo deje pasar

Pero las cosas hay que decirlas cuando uno siente que es el momento.

Un bondi y un tren para llegar a Ramos

Y tocar en La Esquina como invitado

De una banda. Era mi debut accidentado

Pifiando y gritando entre los extraños

No tenía como volver y en Márquez y Panamericana muy cortésmente me dejaron

Los padres del cantante. Empece a caminar en dirección a mi casa pero unos muchachos que andaban por ahí con la viola me vieron

Y me invitaron a quedar con ellos

Nos pusimos a charlar

Y de su faso me convidaron y yo que ya estaba algo entonado les acepte.

Les toque dos o tres temas, de mi repertorio y otros prestados prestado.

Después, algunas de sus historias me contaron

Uno que no era rico ni mucho menos tenía 3 donde dormir, uno de ellos un baldío con vista al cielo. Tenía familia y cumplía con visitas esporádicas

Limpiaban vidrios, o de lo que podían hacían el mango.

Me pidieron que les haga una canción sobre ellos. Tan anónima que no tenga nombres pero algún día sonaba en una radio se dieran cuenta que habla de ellos.

Cuando tuvieron sed de algo fuerte, armaron un vaca flaca comunitaria, yo colabore con la causa. Ese que fue a comprar nunca volvió. Uno se acostó en un rincón. Otro quería que me quede. Yo salté al primer colectivo que paso y me despedí con un rápido saludo. Creo que tanta realidad me asusto.

Es hasta el día de hoy que cuando paso, veo por la ventana si los reconozco. Un día creí que los vi pero no paré a saludar, seguí.