3.13.2010

Una hora

Estaba sentado, como siempre; mirando. Entonces, paso algo. No pude seguir mirando. Por lo menos, no de la misma manera. Estaba frenando hasta que mi mirada se deslizo agarrando nueva velocidad. Paré de mirar concientemente y tome un poco de agua, fría pero con olor a caño. Después. volví a mirar pero ya no sabia que estaba mirando. Me di cuenta que no importaba lo que mirara, sino que mirara y así me daría cuenta de lo que estaba mirando o lo que tenía que mirar. Corregía las direcciones, pero eso era solamente una forma de mirar. Perdí el el foco y se esparció el espectro, dejando un momento en mi, un lapsus. Planeando con la vista, jugando a caer rápidamente en un rayo de visión. Apretando los músculos, de placer de haber visto algo que valía la pena. pero para ponerle nombre, no se necesita ver, se necesita ver el nombre. Es así, se ve involuntariamente, viendo.
Vi lo que había mirado y volví a ver, de otra manera.
Después, me levante y empece a caminar sin pensar a donde iba, puse una moneda en una saliente de la pared. Esperando que alguien la encuentre. Pase por una librería y vi libros que nunca leería. Cuando me canse de caminar, paré en una esquina y respire hondo. Un poco cansado, un poco desilusionado, pero estaba bien. Iba bien. Parecía perdido, como si me hubiese olvidado a donde iba, pero después pareció que me acorde y seguí. Dude de si tenia que ir ahí, y las dudas me frenaban pero seguí, hasta que mi paso se fue entrenando y aunque tropezaba, era parte de levantar vuelo. Empece a correr y abrí los brazos, me fui elevando y subí al cielo. Antes de levantar una buena altura, caía torpemente pero llegaba a levantar vuelo antes de poder lastimarme, y cayendo volví al suelo. Me agarro vértigo, pensé que por un rato era suficiente. Agarre un libro que tenia en el bolsillo del pantalón y me senté a leer en el banco de una plaza. Leí unas paginas, pero pensé que estaba perdiendo el tiempo. Había aprendido algo importante y sentía que tenia que hacer algo con eso, aunque dejaría muchas cosas atrás. Sabia que todavía estaba pesado y por eso no podía levantar un vuelo ligero. Sin embargo, el primero fue un mal intento pero fue el primero.
Me levante, y con concentración y chequeando todo mi ser, empecé a caminar, después a correr, después abrí los brazos, después empecé a subir, después todo lo gris se convirtió en celeste y pasaban las nubes por adelante de mis ojos. Las veía cerca, las atravesaba. No era un vuelo con mucha gracia pero estaba volando, al fin de cuentas. Hubo inconvenientes porque no había un plan de vuelo, y hasta los que vuelan se hartan. Entonces, antes de gastar esa poderosa sensación ya estaba abajo, sin aterrizaje, abajo, directamente. Pensé "Ya esta bien, por ahora. Hasta el próximo vuelo".